Había una vez un niño que se llamaba José que vivía en una aldea al lado de un cementerio
Se celebraba la fiesta de halloween
Desde su ventana se veía una calabaza brillante
Sintió terror en su casa y gritó
Lo escuchó un amigo que está en la casa de al lado.
Fue a buscar a su amigo a su casa.
Fueron los dos niños al cementerio y a ver lo que pasaba.
Se encontraron una tumba abierta y encima estaba la calabaza.
La habían llevado unos de los niños para asustar a los demás niños Cuando llegaron se rieron mucho porque los niños estaban muy asustados.
Todos fueron juntos a la casa uno de ellos.
Y estaba allí su abuela y había hecho unos gachas dulces que estaban muy ricas.

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